Me quedo con los buenos momentos, esos que no quieres que terminen jamás. Esos en los que simplemente eres feliz. Momentos sencillos en los que todo es simplemente imperfectamente perfecto.
He imaginado algunas situaciones en las que podrías llevar puesto este collar, ratitos chulos que al recordar más tarde, tus ojos y tus labios sonreirán de felicidad.
Una pieza única hecha con una gran variedad de materiales como una semilla, madera natural, resina, Ámbar sintético, cerámica...
El cierre es de acero y lleva cinco anillas para regular la longitud de 21 a 23cm. Las medidas son con el collar cerrado, de extremo a extremo.






